Agosto 2014

01.08.2014 00:01

Resulta casi imposible recorrer el mes de agosto sin acordarse del General Don José de San Martín, la gloria más pura de nuestra historia.

En sin duda un honor para los argentinos tener entre los que formaron nuestra Patria, a este grande hombre, el San Martín que nos sigue dando oportunas lecciones de abnegación a los que militan bajo la misma bandera que él llevó en triunfo por el continente americano. Formador de soldados y ganador de batallas, lo fue en grado eminente; como patriota argentino, es en ésta su patria en donde tuvo no pocos de sus peores enemigos, cuando por sus campañas en Chile y por su desobediencia en víspera de la expedición al Perú, lo consideraron traidor a la causa de Buenos Aires, desgarrada por la, lucha entre unitarios y federales. El pertenece a toda la América independiente, por la maestría moral que lo universaliza.

San Martín tiene hoy estatuas en las principales ciudades del mundo: la primera en Buenos Aires, en el mismo lugar del Retiro donde inició sus servicios militares. Se destaca la que sobre el Cerro de la Gloria se le ha erigido en Mendoza, frente a la Cordillera. En Chile se levantó en Las Delicias, lugar preferido del prócer.

Numerosos monumentos le han sido levantados en todo el Continente Americano. Pero más elocuentes que el bronce y el mármol son: la gratitud de los hombres honrados de tres naciones; la veneración de todos sus compatriotas; la admiración respetuosa del mundo, y la consagración eterna de la gloria.